dijous, 4 de gener del 2024

Canvi d'any per terres d'Andalusia, per conèixer i viure de prop el procés del pernil ibèric 100% de la D.O. "Los Pedroches". (01)

Sortírem de Barcelona-Sants de bon matí amb l'AVE fins a Puertollano, i tot seguit, només arribar, la primera visita la vam fer a l'empresa IBESA, 

Allà poguèrem veure i conèixer el procés del pernil ibèric 100%, de la D.O. "Los Pedroches", tot visitant les instal·lacions, i vam poder fer una magnífica degustació...                                                     

 

 
Aquest va ser l'aterratge inicial d'aquests dies que viuríem per aquesta regió de Los Pedroches, a cavall entre Extremadura i Castella la Mancha
I per situar-nos en el context de la zona, anem a conèixer algunes de les seves caraterístiques que hem trobat en documentació diversa...


La vista se pierde en el horizonte de suaves colinas cubiertas por el enorme encinar. La dehesa de Los Pedroches, al norte de la provincia de Córdoba, es la mayor del mundo con más de 360.000 hectáreas de extensión. Este ecosistema ha sobrevivido al paso del tiempo gracias al equilibrio entre la naturaleza y la intervención del ser humano a través del ganado, fundamentalmente del cerdo ibérico, la oveja merina y las terneras. Además de un paisaje único, la comarca ofrece el atractivo de un castillo con la torre del homenaje más alta de la Península, una iglesia con prerrogativas de catedral o una virgen que aspira a ser la patrona de los astronautas.

La mañana despunta con una buena pava a mediados de enero. La helada matutina cubre con una ligera capa de rocío el campo y las cosechas. Pronto se deshará, cuando levante el sol. Hay quien llama valle a esta comarca de Los Pedroches, pero en realidad es una plenillanura de suaves colinas, protegida por Sierra Morena, que se extiende unos 3.600 kilómetros cuadrados al norte de la provincia de Córdoba. “Somos la mayor dehesa de encinas de Europa y, por tanto, del mundo”, presume con cierto orgullo Rafael Muñoz, ganadero y propietario de la marca de ibéricos ‘Mío 1898’. 

Nosaltres vam tenir el privilegi de poder ser atesos i conversar amb ell en plena natura de la dehesa, rodejat dels porcs ibèrics, on ens donà tota classe d'explicacions, podem dir amb propietat que ens va fer una autèntica "classe magistral"
Una vista de la magnífica devesa (dehesa)

Estamos ante un ecosistema donde se produce un equilibrio entre animales, naturaleza y entorno rural. “La dehesa es una evolución del bosque mediterráneo que ha sobrevivido al paso del tiempo, desde la época romana, por la intervención del hombre a través de la carga ganadera”, apunta Muñoz. Cerdos, ovejas y terneras, criadas en extensivo, aprovechan y mejoran los pastizales de esta “llanura de bellotas” (al-ballut, como la llamaban los árabes), mientras que el hombre elimina los matorrales para que no compitan con las encinas.

(grans extensions de devesa)
(la devesa està preciosa i florida)

El encinar es el protagonista indiscutible del paisaje granítico de Los Pedroches. Desde el Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro, en la parte más occidental, hasta los límites de Belalcázar, municipio que acaricia tierras extremeñas -a las que durante siglos perteneció-, la dehesa de encinas despliega una belleza serena. Es más frondosa en la parte este de la comarca, entre Cardeña y Pozoblanco, donde se suceden miles de chaparros (como se conocen a las encinas de tronco más  delgado), que conviven con pinos, alcornoques, quejigos y robles. Mientras, los árboles más robustos, que requieren varias personas para poder abrazarlos, los encontramos ya diseminados por la parte oriental, entre retamas, brezos y jaras. “En estos municipios la tierra es más propicia para el cultivo y se decidió arrancar bosque para darle espacio a los forrajes”, explica el joven ganadero Rafael Muñoz.

(un super exemplar de porc ibèric)

La banda sonora en este escenario la componen el crujir pausado de los cerdos rebuscando bellotas, los cencerros sincronizados de las ovejas merinas y, a finales de octubre, el atronador graznido de bandadas de grullas. que llegan desde Finlandia, tras cruzar los humedales de la Laguna de Gallocanta (Zaragoza) y Daimiel (Ciudad Real), para pasar aquí el invierno.

Contemplar tan de prop aquests magnífics exemplars de porcs ibèrics és un espectacle únic, i fins i tot vam poder tocar-los per experimentar la fermesa dels seus cossos. Porcs de mes de 300 kgs.

(cliqueu aquí)> https://youtu.be/ZF5vOVfymEA

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Nosaltres vam tenir el privilegi de ser convidats a sopar a casa seva, al Cortijo anomenat Cortijos & Dehesa, on vam poder compartir sopar amb l'anfitriona de la casa, la sra. Maria, la mare d'en Rafael. Vam tastar un pernil i unes carns excel·lents..!!
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Pero, sin duda, el rey indiscutible es el cerdo ibérico. En los meses de frío es cuando la dehesa se convierte en su edén, en un festín a destajo de bellotas. “Un año bueno de producción de fruto, cada cerdo ibérico requiere de una hectárea de encinar para engordar en sus últimos meses de vida, lo que conocemos como la montanera. Cada día puede llegar a engordar hasta dos kilogramos”, calcula Muñoz. Este año, el largo verano, las escasas lluvias y la vecería del árbol -que no todas las temporadas produce lo mismo- han obligado a los ganaderos a duplicar las hectáreas por cada animal en Los Pedroches, que cuenta con una de las cuatro Denominaciones de Origen del cerdo ibérico en España. “A diferencia de Guijuelo o Jabugo, los animales nacen, se crían, se sacrifican y se curan dentro de la comarca o de alguno de los municipios del Valle del Guadiato. Los avances técnicos en los secaderos nos permiten ya completar todo el proceso aquí”.

Los pata negra comparten el encinar con las ovejas merinas. De origen español, desde la Edad Media su lana ha sido la más apreciada por la industria textil, al ser la más fina, de mayor longitud y resistencia. Puro lujo, que se custodiaba por las autoridades hasta el punto de castigarse con la pena de muerte la exportación de los animales.

Però, abans d'anar a sopar al Cortijo d'en Rafael, vam tenir temps d'acostar-nos a visitar...  

La Ermita de la Virgen de Luna: la patrona de los astronautas.

Son numerosas las rutas de senderismo que cruzan los 17 municipios que conforman Los Pedroches, como la vía pecuaria que une Dos Torres con Santa Eufemia. Otro de los atractivos naturales del entorno es la berrea de ciervos, entre septiembre y octubre, o la observación de estrellas durante todo el año, pero principalmente en verano, al ser este cielo “uno de los más limpios de Europa” y tener la consideración de Reserva Starlight.

Precisamente relacionada con el cielo nos encontramos en la dehesa de la Jara -a medio camino entre Pozoblanco y Villanueva de Córdoba- la ermita de la Virgen de Luna. “La leyenda cuenta que un pastorcillo del pueblo de Pedroche vio a la virgen en lo alto de una encina y se la guardó en el zurrón para que la viera el resto de la familia. Pero al llegar a casa, la imagen no estaba ahí. Cansado de que no le creyeran, el pastor decidió llevar a sus vecinos a este paraje y allí vieron a la virgen”, así nos lo cuenta Rafael. 
 
En este Santuario de la Jara se levantó, a mediados del siglo XV, la ermita y la virgen es compartida por los pueblos de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba durante unos meses, aunque en los meses de montanera permanece en el campo.

 (*)¿Qué significa la montanera? La Montanera es el periodo en el que en la dehesa cae el fruto maduro de encinas, alcornoques y quejigos. Fruto que es aprovechado por los cerdos ibéricos y que combinado con la hierba de la otoñada, constituye una dieta perfectamente equilibrada para nuestros animales.

Curiosamente, la Cofradía de la Virgen de Luna aspira a convertirla en la patrona de los astronautas, y es que en 1969 los integrantes de la misión Apolo 11, que logró llegar a la Luna, llevaban una estampa de la misma y en los archivos de la NASA se conservan la correspondencia entre cofrades y tripulantes del Apolo 11 en el que agradecían “la protección de la Virgen de Luna”.  ¿Quién sabe si ahora que se retoman los viajes lunares habrá peregrinación de astronautas a Los Pedroches?

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El dissabte 30, ens desplacem fins a Belalcázar i Hinojosa del Duque, on visitarem primer el Convent de Santa Clara, i després l'Església de Sant Joan Baptiste, coneguda com la Catedral de la Sierra.

Convento de Santa Clara de la Columna

El señor Gutierre de Sotomayor, a pesar de ser religioso con voto de castidad, tuvo 15 hijos con distintas mujeres a los que testó a su muerte. El heredero, Alfonso, se casó con Elvira de Zúñiga, que al enviudar se encargó del señorío. Ella fue la promotora del convento de Santa Clara, de 1476, que en origen fue de frailes franciscanos. “Era hija del conde de Plasencia, por lo que se impone el estilo mudéjar, muy característico de Extremadura”, precisa la guia Sara Aranda, gran conocedora del edificio. Serán las hijas de Elvira quien, al profesar, convierten el convento en cenobio femenino de clarisas.
 
Lo que más llama la atención al visitante es el claustro principal. 
 De granito, resalta la policromía de los taujeles y alfarjes tallados, con coloridos motivos vegetales. 
Detalle de la restauración de la cubierta de la galería del Convento de Santa Clara, en Belalcázar (Córdoba)
Se exhibe cierta influencia islámica en lo decorativo y la belleza del gótico flamígero en lo arquitectónico. 
 Restauración del convento de Santa Clara
De hecho, durante los trabajos de restauración de la galería, al desmontar las vigas, se pudo comprobar el color original (que permanecía en la parte incrustada en el muro, las jácenas) y también quedaron al descubierto los bocetos, auténticos grafitis renacentistas, que hicieron los artistas en las juntas entre vigas que no se pintaban. 
Del convento se pueden visitar la Sala de Columnas, 
la Sala Capitular, la Enfermería -conocida como Sala del Barco, por su techo que recuerda a una quilla invertida- 
o el antiguo dormitorio común de las monjas, que actualment sirve de sala de exposiciones. Antes de irse, no hay que resistirse y pecar con unos dulces artesanos, como las flores de almendra o los repelaos.
 
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Anem  a continuació a visitar 

La Iglesia de San Juan Bautista: la catedral de la Sierra

Hinojosa del Duque puede presumir de tener una iglesia con prerrogativas de catedral. El templo de San Juan Bautista está hermanado desde su construcción, entre 1530 y 1571, con la archibasílica de San Juan de Letrán, en Roma. la guia Sara Aranda, que es vecina además de Hinojosa, repasa su historia: “Cuando se decide levantar el templo, la Iglesia está pasando por un momento convulso, pues han surgido corrientes fuera del catolicismo, como el calvinismo o el luteranismo. Por eso, para afianzar que esta iglesia sí pertenecía al catolicismo, se le concede las mismas prerrogativas que una catedral y, de hecho, cuenta con sello papal”.

Los Hernán Ruiz (padre e hijo) son los responsables de su construcción. El Viejo y el Mozo fueron quienes diseñaron la basílica renacentista de la Mezquita-catedral de Córdoba, la Sala Capitular de la catedral de Sevilla, el acrecentamiento de la Giralda o Palacio de los Páez de Castillejo de Córdoba, actual sede del Museo Arqueológico. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(retaule de sant Joan Baptiste)
(un bonic pessebre)
(la nau del temple)
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Aprovechamos la visita al pueblo para conocer con más detalle la forma en la que vivían los colodros -que es como se conoce a los habitantes de Hinojosa del Duque- hasta casi los años 70 del siglo pasado, (que es cuando llegó el agua corriente al pueblo). El Museo Etnológico ocupa la antigua Cámara Agraria Local, y en sus dos plantas los vecinos han aportado sus recuerdos para recordar cómo eran las casas, las tareas de labranza, los juguetes, los economatos o los oficios que marcaban el día a día, como el alfarero (el último en activo, Hipólito, les sigue enseñando a los niños cómo funciona un torno), los artesanos de la cestería, la forja, la consulta del médico o el estudio del fotógrafo.
 Museo Etnológico y de Costumbres en Los Pedroches (Córdoba)
La nostra guia Sara Aranda ens comenta els diversos objectes que la gent del poble va anar dipositant aquí per formar part de la col·lecció del Museu.
(pati del Museu)

Detalles en el Museo Etnológico en Los Pedroches (Córdoba)
(estris per la matança del porc)
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En acabar la visita al Museu, ens dirigirem cap a la finca "El Jardín de Pozoblanco", on es troba la Yeguada Plaza de Armas, on dinarem, i on podrem apreciar el mètode i la tècnica de la cria de cavalls de pura raça española en plena natura...
 
(aquí un magnífic exemplar de raça espanyola de color torrat)
 
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Podrem gaudir amb l'espectacle dels cavalls galopant per la pista d'entrenament, i amb la presentació d'altres exemplars de raça espanyola, i també d'altres magnífcs exemplars de raça àrab.
Però tot això ho veurem en el següent capítol d'aquesta crònica
 
 


 

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